CONSERVATORI LICEU ES SERVICIO PÚBLICO
Los diversos Centros y programas de estudios del Conservatori Liceu ofrecen enseñanza musical a miles de personas, lo que hace de ella una institución muy arraigada en el país. El Conservatori Liceu fomenta la conciencia social de sus estudiantes, con el convencimiento de que la Música es fundamental para mejorar la sociedad.
CONSERVATORI LICEU ES SERVICIO PÚBLICO, como referencia inevitable para todo aquel que ha querido estudiar música desde su creación en 1837 en este país. La aportación de valor del Conservatorio se concreta en cifras muy significativas en los ámbitos institucional, educativo, artístico, cultural y social. En el curso del 185 aniversario el Conservatori Liceu está ofreciendo enseñanza musical a 10.139 alumnos, en los estudios de Grado y de Máster, en el Centro Profesional, y con la vinculación de 38 centros, entre Escuelas de Música y de Régimen General, en el marco del proyecto de Primaria Musical.
Desde los orígenes hasta la actualidad, la institución ha trabajado para ofrecer una formación integral a los alumnos, de modo que no sólo desarrollen al máximo su talento y habilidades musicales, sino que también adquieran los valores y capacidades de crear con su música espacios de transformación social, con el firme convencimiento de que la música contribuye al progreso social y ético.
Con el objetivo de extender la formación musical y la práctica artística especialmente entre los niños y jóvenes, la Fundación Conservatori Liceu ofrece a sus escuelas vinculadas, herederas de las primeras escuelas filiales nacidas en 1932, sus planes de estudios con la evaluación continua del alumnado, recursos educativos y formación del profesorado, y numerosas actividades artísticas participativas. Los planes de estudios incluyen una amplia y diversa oferta musical que puede acompañar a los amantes de la Música a lo largo de la vida: en las etapas de ciclo infantil, para niños de 6 a 12 años en los centros escolares, a jóvenes y adultos aficionados en los diferentes programas reglados y no reglados que se imparten en el Centro Profesional, así como en la formación más especializada del Centro Superior, donde alumnos de Grado y Máster comparten su experiencia artística y formativa con futuros músicos de inquietudes artísticas muy variadas, entre ellas un número muy significativo de estudiantes internacionales.
El arraigo del Conservatori Liceu en la sociedad catalana tiene mucho que ver con esta gran cantidad de personas que pasan y han pasado por sus aulas, no sólo los que se convierten en músicos profesionales, sino muchísima gente que acude para obtener una formación que les permita disfrutar de la música como aficionados con una mayor cultura.
Desde la creación del Conservatorio hasta el año 1847 el número de alumnos se mantuvo en torno a un centenar, repartidos entre las clases de solfeo, canto, violín y declamación. Pero en 1888 eran ya más de 900. Por tener una referencia, se calcula que el número de personas que estudiaron en el Conservatori Liceu desde 1867 a 1967 es de más de 100.000.
La vocación del Conservatori Liceu como entidad que da un servicio público tuvo un episodio muy relevante durante la Segunda República cuando, por el Decreto de 27 de julio de 1936, firmado por el conseller de cultura Ventura i Gasol y por el presidente Lluís Companys, el Conservatori Liceu es nacionalizado y se convierte en centro especializado de enseñanza superior musical, dependiente de la Generalitat de Catalunya. El President Companys afirmó, cuando se acercaba la celebración del primer centenario del Conservatori Liceu, que «El afán de renovación que sienten las instituciones docentes catalanas se manifiesta también en el antiguo Conservatorio del Liceo, institución tan tradicional en la nuestra ciudad, que dentro de pocos meses cumplirá su centenario […]. La Generalitat quisiera que [lo celebrase] con la vitalidad y el prestigio que merece esta antigua institución artística catalana». En esa misma época, el Conservatori Liceu presidió la comisión de enseñanzas artísticas creada por la Generalitat para coordinar todos los centros artísticos de música, teatro y pintura.
Habiendo nacido de la iniciativa privada surgida de la sociedad civil, el CONSERVATORI LICEU ES SERVICIO PÚBLICO.


CONSERVATORI LICEU ES EXCELENCIA
Si bien el Conservatori Liceu es una comunidad educativa que abarca desde la iniciación a los más pequeños hasta la alta especialización de los estudios de Grado y Máster, la búsqueda de la calidad en un marco de igualdad de oportunidades es lo que define sus objetivos artísticos. Al gran nivel de su profesorado e instalaciones se une la amplia oferta de clases magistrales a cargo de profesores internacionales. Son muchos los grandes músicos que han enseñado en el Conservatori Liceu, y entre sus graduados se cuentan muchas de las grandes figuras de la música de los Siglos XIX y XX, y de la actualidad.
CONSERVATORI LICEU ES EXCELENCIA, es una suma colectiva de grandes esfuerzos individuales, dando lo mejor de cada uno para aspirar a la máxima calidad musical en muy diversos estilos y especialidades interpretativas, docentes y creativas. El proyecto pedagógico del Conservatori Liceu incluye la permanente búsqueda de los profesores más interesantes y adecuados para la formación de los estudiantes, procurando que los maestros sean músicos en activo, con una trayectoria sólida y una gran experiencia artística y docente. El Centro busca permanentemente invitar a los músicos más grandes del momento para que vengan a ofrecer clases magistrales, y que los estudiantes puedan conocerlos de primera mano, gracias a los Ciclos de Masterclasses&Concerts Liceu Jazz y Liceu Cambra.
La aspiración a la excelencia exige crear una verdadera igualdad de oportunidades para que los grandes talentos puedan aspirar a lo mejor en el mundo de la música. Esto exige que los alumnos puedan contar con un entorno ideal para el estudio y la práctica, con aulas de estudio perfectamente equipadas y con instrumentos de gran calidad, así como espacios y auditorios en los que los alumnos puedan adquirir, durante sus estudios, una experiencia real y amplia de interpretar música en público, en pequeñas y grandes formaciones, tanto en el propio Auditorio del Conservatori Liceu como en el Gran Teatre del Liceu, el Auditori de Barcelona, el Palau de la Música Catalana o el Teatrino de las Ramblas, en la sede histórica del Conservatorio. La gran cantidad de convenios firmados con entidades externas multiplican las posibilidades de actuar de los estudiantes, en escenarios tan diversos como el Parlamento de Cataluña o el Ayuntamiento de Barcelona, y también en el Museo Picasso, la Sala Parés, Barcelona Obertura, la Fundación Arrels, el Milano Jazz Club, la Asociación Andorra Lírica, el Ateneo Barcelonés o el Coro Francesc Valls, en centros cívicos o en actuaciones en la calle, entre muchos otros lugares.
Son muchos los jóvenes músicos surgidos recientemente del Centro Superior que están haciendo ya una carrera sólida y prometedora, y tienen un sitio asegurado en la escena musical del momento y del futuro inmediato: Sara Blanch, Serena Saenz, Airam Hernández, Maria Canyigueral, María José Rielo, Alberto Coronado, Alba Llorach, Jorge Nava, Marta Torres, Ilya Maximov, Misaki Pascual, Darya Piltiay, Cristina Segura, Anna Tobella, Laura Villa, Magalí Sare, Sergio Pamies, Ali Jorge Arango, Edwin Guevara, Martín Leiton, entre muchos otros.
Ya durante el Siglo XIX, la alta calidad de las enseñanzas de la institución fue reconocida y premiada en las Exposiciones Internacionales de Viena (1873), Barcelona (1888) y Amberes (1894). Tal y como se comunicó a la Junta en aquella ocasión: «El mérito y la perfección de nuestras enseñanzas ha sido reconocido en la Exposición Internacional de Amberes, en la cual el Jurado ha concedido a nuestro Conservatorio una Medalla de Oro. Esta honra que hemos merecido va dando sus resultados, ya que la Dirección de Música ha recibido comunicaciones pidiendo noticias sobre nuestra organización e instrucciones para establecer en varios países nuevas Escuelas de Música».
Creado como centro para una enseñanza musical de alta calidad, el Conservatori Liceu ha desarrollado una tarea insustituible formando a muchos de los mejores músicos del país. En el listado de sus profesores se pueden encontrar nombres de la categoría de Engelbert Humperdinck, Pau Casals, Higini Anglés, Joan Lamote de Grignon, Jaume Pahissa o Joaquín Zamacois, entre otros. Y por mencionar sólo a algunos de sus alumnos más ilustres, se pueden recordar los nombres de Francesc Viñas, Montserrat Caballé, Victoria de los Ángeles, Frank Marshall, Joan Albert Amargós, Lluís Claret, Leonardo Balada o Joan Guinjoan.
Por todos estos esfuerzos buscando la calidad, y por la exigencia constante para dar lo mejor, siempre, y ahora más que nunca, en el complejo y fascinante panorama globalizado de la música del siglo XXI, CONSERVATORI LICEU ES EXCELENCIA.


CONSERVATORI LICEU ES TRANSVERSALIDAD
Los inicios del Conservatori Liceu hacen que la Música clásica y el canto lírico tengan gran importancia en su identidad, pero el Centro ha mostrado siempre una actitud abierta hacia todas las manifestaciones musicales. El Conservatori Liceu ha sido uno de los pioneros en ofrecer enseñanzas de otras músicas, como el Flamenco o el Jazz y la Música Moderna, que conviven con toda naturalidad con la Música clásica en las actividades educativas y artísticas del Centro.
CONSERVATORI LICEU ES TRANSVERSALIDAD, gracias a una visión amplia e inquieta que ha buscado siempre integrar tipos de música diferentes en la enseñanza musical, en algunos casos injustamente alejados del mundo académico, que tienen en común la calidad y la capacidad de comunicar emoción artística a los oyentes.
Ya desde sus inicios, la institución incorporó a su programa formativo no sólo el canto y el teatro, sino también clases para todos los instrumentos orquestales, piano y guitarra. Y en la actualidad, la Música que se realiza en los Centros de la Fundación Conservatori Liceu tiene un alcance muy grande de estilos y orientaciones, donde cabe la música sinfónica y la ópera, pero también el swing, el latin jazz y el funk, entre otros muchos lenguajes. En la creación de numerosas formaciones orquestales y de cámara, y grandes grupos como la orquesta de guitarras, la banda sinfónica o el ensemble de música contemporánea y de vanguardia Liceu XXI (dedicado especialmente a la interpretación de obras de los estudiantes de Composición del Centro), se añaden los grandes conjuntos del Jazz y la Música Moderna bajo la dirección de grandes expertos con una experiencia extraordinaria: la Liceu Big Band, el Liceu Gran Ensemble, el Liceu BLAM Collective y el Liceu Jazz Grup.
Cabe recordar que, hasta bien entrado el último cuarto del Siglo XX, los planes de estudios entonces usuales en conservatorios y escuelas de música todavía excluían a las músicas fuera de la tradición clásica occidental. El Conservatori Liceu fue un Centro avanzado a su tiempo con iniciativas tan innovadoras en su momento como la incorporación a los estudios de los instrumentos principales de la cobla catalana (1990), y la creación del Aula de Guitarra Flamenca (1991) y el Aula de Música Moderna y Jazz (1993). Los estudios de Flamenco, Jazz y Música Moderna iniciados entonces fueron la base para la posterior incorporación de estos campos musicales a las enseñanzas regladas tan pronto como la legislación lo permitió.
Las ricas relaciones internacionales de la Fundación Conservatori Liceu han llevado al Centro también la música de China, Japón y Corea, así como la de muchos países de la comunidad iberoamericana. Por su criterio abierto a las múltiples y variadas formas de expresión que enriquecen el mundo musical de nuestro tiempo, CONSERVATORI LICEU ES TRANSVERSALIDAD.




CONSERVATORI LICEU ES LA CUNA
El Conservatori Liceu fue el primer Centro de sus características en Cataluña, y ha sido y sigue siendo una referencia. Son decenas de miles los músicos que han estudiado o examinado en el Conservatorio, y son muchos los Conservatorios y Escuelas del país que tienen su origen en la Red de Escuelas filiales del Liceu. También el Instituto del Teatro surgió de las enseñanzas escénicas que se impartían en el Centro, y diversas especialidades musicales que no tenían lugar en el mundo académico, empezaron a tenerlo gracias a la iniciativa del Conservatori Liceu, como la Musicología, el Flamenco, el Jazz y la Música Moderna o los instrumentos de la cobla.
CONSERVATORI LICEU ES LA CUNA de las enseñanzas musicales en Cataluña, ya que con su creación se estableció por primera vez un Centro de referencia en la educación musical de calidad, función que realizó de forma prácticamente exclusiva hasta el año 1886 con la inauguración de la Escuela Municipal de Música de Barcelona, cuyo primer director fue Josep Rodoreda, profesor del Conservatori Liceu.
En 1892, debido al creciente número de personas que estudiaban música fuera de Barcelona y que pedían que se verificaran sus estudios, se establecieron en el Centro las enseñanzas libres, de modo que muchos jóvenes músicos de toda Cataluña hubieron de adaptar su aprendizaje a las exigencias de calidad del Conservatori Liceu, entidad de prestigio que debía avalar y dar validez oficial a sus estudios.
El Conservatori Liceu, siempre atento a lo que se hacía en los centros europeos de referencia, fue pionero ofreciendo en 1928 por primera vez en España los estudios de Musicología, bajo la dirección del padre Higini Anglés, ex-alumno del Conservatori Liceu y extraordinario musicólogo. También fue en el Conservatori Liceu donde Joaquín Zamacois creó por primera vez en el país un curso de Formas Musicales.
Pero esta vocación creadora de nuevas enseñanzas por parte del Conservatori Liceu no se limita a la Música: en 1913 el Centro crea, en colaboración con la Diputación Provincial de Barcelona, la Escuela Catalana de Arte Dramático, bajo la dirección del gran dramaturgo Adrià Gual, profesor del Conservatori Liceu. Éste fue el origen del actual Instituto del Teatro de Barcelona.
En 1932 se crean las primeras filiales del Conservatori Liceu, y se establecen las «Bases mediante las cuales el Conservatorio del Liceo de Barcelona autorizará a los Conservatorios y Escuelas de Música establecidas o que se establezcan en villas y pueblos importantes de Cataluña para que puedan llamarse Filiales del Conservatorio del Liceo de Barcelona». Entre estas filiales del Liceu se encontraban los centros de las capitales de provincia Tarragona, Lleida y Girona, además de las escuelas de ciudades con gran tradición musical, como Sabadell, Olot, Badalona o Reus, entre otras. Las filiales del Conservatori Liceu fueron por tanto el origen de numerosas instituciones locales que se han convertido en Conservatorios de gran importancia y que ofrecen en la actualidad enseñanzas profesionales de Música a cientos de jóvenes talentos. En la actualidad, gracias a la Red de Escuelas Vinculadas, 38 escuelas imparten el Plan de Estudios del Conservatori Liceu con un total de 8.741 alumnos que siguen alguno de los programas.
En 1944, por el Decreto del 26 de enero, se creó el Conservatorio Superior de Música y Declamación de Barcelona, integrado «para la enseñanza de la Música, por la Escuela Municipal de Música y el Conservatorio del Liceo, y para las enseñanzas de Declamación y Danza, por el Instituto del Teatro de la excelentísima Diputación Provincial de Barcelona».
En 1966, con el Decreto 2618/1966, sobre la Reglamentación general de los Conservatorios de Música, entró en vigor un nuevo plan de estudios (el conocido popularmente como «Plan 66»), de acuerdo con el cual el Conservatori Liceu empezó a impartir los Grados elemental, profesional y superior.
En 1983 el Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya, con el Decreto 307/1983, desdobla el Conservatorio Superior de Barcelona, de modo que el Conservatorio Municipal y el Conservatorio del Liceo se convierten a todos los efectos en Centros superiores independientes.
Gracias a la iniciativa del Conservatorio, el Ministerio de Educación reconoce, en 1989, la formación en los instrumentos principales de la copla catalana, la tenora, el tible, el flabiol y tamborí como estudios oficiales en todos sus grados. La Orden de 19 de septiembre de 1990 de la Generalitat de Catalunya estableció el Conservatori Liceu como único Centro autorizado para impartir estas enseñanzas.
En 1991 el Conservatori Liceu creó un programa de estudios propio para la especialidad de la Guitarra Flamenca, y en 1993 incorpora a sus centros el Aula de Música Moderna y Jazz (el Aula), la primera escuela que, desde 1978, había empezado a enseñar este tipo de música en España.
El Conservatori Liceu ha estado siempre activo en la creación y renovación de los Planes de estudios, de modo que siempre respondan a las necesidades de la realidad social y musical del momento. El Centro tuvo un papel decisivo en el diseño de los estudios de Grado en Musica vigentes, derivados del Proceso de Bolonia. El curso académico 2010-2011 se inició el primer curso de Estudios Superiores en Música en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior.
Especialmente ahora, cuando se cumple el 90 aniversario de la creación de la red de escuelas filiales, cabe recordar que, para las enseñanzas musicales en Cataluña, CONSERVATORI LICEU ES LA CUNA.




CONSERVATORI LICEU ES INTERNACIONALIZACIÓN
La escena musical es hoy una cuestión más allá de las fronteras: un mundo globalizado y las nuevas tecnologías exigen dar una dimensión internacional imprescindible a las actividades del Conservatori Liceu. Pero ya en pleno Siglo XIX la institución mostró su voluntad de contar con grandes profesores venidos del extranjero y el deseo de compartir con el mundo entero sus proyectos. En la actualidad, las visitas de grandes figuras internacionales son habituales en el Centro, y numerosos convenios firmados, en el marco del programa Erasmus o en iniciativas propias, con grandes instituciones de todo el mundo con especial atención a la comunidad iberoamericana, permiten a los alumnos conocer cómo se hace música en otros países durante sus estudios.
CONSERVATORI LICEU ES INTERNACIONALIZACIÓN, y durante los últimos veinte años, la modernización de la Fundació Conservatori Liceu ha tenido como una de sus prioridades la dimensión internacional de sus estudios. De acuerdo con esto, los proyectos exteriores internacional del Centro han establecido acuerdos de colaboración con numerosas Universidades y otras instituciones de Europa, América Latina, Estados Unidos y Asia.
El Conservatori Liceu cuenta actualmente con 266 Convenios Internacionales, gracias a los cuales se trabaja en actividades de movilidad de estudiantes y profesores, y en la organización de actividades académicas en el campo de la música. Además de los convenios firmados en el marco del programa Erasmus, el Centro tiene convenios con Instituciones y Centros educativos de Asia (Japón, China, Corea del Sur), Australia y, muy especialmente, América Latina, donde se han establecido unas estrechas relaciones con muchos conservatorios, universidades y organizaciones culturales de varios países (Colombia, México, Venezuela, Argentina, Cuba, Ecuador, Perú, Chile y Brasil), a través de los cuales se han podido desarrollar proyectos que han llevado el nombre del Conservatorio y el de Barcelona a muchos lugares.
En cuanto a Estados Unidos, cabe destacar que el Aula de Música Moderna y Jazz del Conservatori Liceu fue miembro fundadora de la Berklee International Network (BIN), la Red Internacional de Escuelas de Berklee College of Music de Boston, considerada como una de las más importantes del mundo, así como la colaboración del Centro con la Universidad de North Texas, con la cual se han hecho frecuentes intercambios de alumnos y de profesores visitantes.
En Europa, además de la actividad dentro del programa Erasmus, el Conservatori Liceu es miembro de la Asociación Europea de Conservatorios (AEC), una organización con la que colabora de forma activa. Representantes del Centro participaron en el grupo de trabajo de AEC que estudió el impacto del proceso de Bolonia en la Educación Superior Musical en Europa.
Pero ya desde su creación, y gracias a la presencia de muchos profesores de la más alta reputación fuera de nuestro país (como Pau Casals, Engelbert Humperdinck o Higini Anglès, entre otros muchos), el Conservatori Liceu ha manifestado una clara y continuada vocación internacional, estando en contacto con las principales tendencias de la música europea y mundial y siendo un polo de atracción para estudiantes, profesores y músicos en general de todo el mundo, que lo han visto como un centro de referencia.
Por la riqueza de las relaciones del Conservatori Liceu con otros centros de enseñanza musical e instituciones artísticas del más alto nivel de todo el mundo, y por su mirada global sobre la Música, CONSERVATORI LICEU ES INTERNACIONALIZACIÓN.


CONSERVATORI LICEU ES FILANTROPIA
Desde sus orígenes, el proyecto del Conservatori Liceu se ha caracterizado por la generosidad de personas de la sociedad civil que querían contribuir desinteresadamente a que Barcelona tuviera un gran Centro de enseñanza musical. La tradición filantrópica del Conservatorio se manifiesta en los casos de Francesc Viñas o Montserrat Caballé, figuras legendarias que necesitaron el apoyo del mecenazgo para poder estudiar, pero se ve también en los ambiciosos programas de Becas de los que pueden disfrutar los jóvenes músicos que estudian actualmente en el Centro.
CONSERVATORI LICEU ES FILANTROPÍA, una forma de entender que el acceso a la educación y al disfrute artístico debe ser también responsabilidad de todos. El Fondo de Becas del Conservatori Liceu, gracias a la generosidad de la Fundación de Música Ferrer-Salat, la Fundación La Caixa, la Fundación Damm, la Fundación Carolina, la Fundación Abertis, Yamaha, la Sociedad del Gran Teatro del Liceo, la Fundación Universitaria Pedro i Pons, y la propia Fundación Conservatori Liceu, ha permitido que 159 alumnos de los Centros Superior y Profesional y del programa de Primaria Musical disfruten de Becas de estudios. Además, el Fondo de Becas hace una contribución con la que es posible subvencionar parcialmente los estudios del 100% de los alumnos de Estudios Superiores.
Cabe destacar también el programa de inclusión social que se puede llevar a cabo gracias al convenio con la Fundación Escoles Parroquials del Arzobispado de Barcelona y la Fundación de Música Ferrer-Salat, que permite que 539 alumnos puedan disfrutar del programa Primaria Musical en Escuelas situadas en zonas con riesgo de exclusión social.
La creación del Liceo Filarmónico Dramático de Montesión en 1837 es un hito muy significativo del empuje y compromiso de la sociedad civil catalana con la enseñanza y la cultura. En un período en que muchas capitales europeas estaban creando grandes Conservatorios financiados por los estados, en Barcelona fue un grupo de personas con inquietudes culturales y sociales quienes fueron capaces de llevar adelante de forma privada un proyecto que en todas partes exigía el apoyo de las arcas públicas. El primer reglamento de la entidad la considera como una sociedad de amigos reunidos para contribuir «con sus luces o caudales» al desarrollo del arte dramático y el arte musical con el objetivo de crear «academias de declamación y de canto», sin plantearse ningún tipo de retorno material. En 1838 el Liceo Filarmónico Dramático consiguió la cesión de los terrenos del Convento de Montesión para la creación de las cátedras, que debían ser públicas y gratuitas, lo que pone de manifiesto el compromiso social de la institución desde sus orígenes. Esta obligación se mantuvo cuando se hizo la permuta de la primera sede por el terreno del Convento de los Trinitarios situado en las Ramblas, donde se construyó en 1847 el nuevo edificio del Conservatori y el Teatre del Liceu.
En 1885 la administración local concedió al Conservatori Liceu una subvención que representaba aproximadamente el 10% del presupuesto de la entidad. Sin embargo, el Centro se vio por primera vez obligado a pedir el pago de una matrícula de 3 pesetas por alumno y asignatura para poder financiarse, cantidad sensiblemente menor que lo que se pagaba en el Conservatorio de Madrid y otros centros europeos de titularidad estatal. La institución continuó ofreciendo becas y un 10% de matrículas gratuitas, entre ellas la que se dio al entonces alumno de canto y posterior leyenda de la lírica, Francesc Viñas. La tradición de mecenazgo del Conservatori Liceu tiene otros casos especialmente destacados, como es el de Montserrat Caballé, pero representa sobre todo un hilo conductor a lo largo de la Historia y el presente de la institución.
Todas estas iniciativas ponen el mecenazgo al servicio de la educación musical y están en el corazón del origen y crecimiento del Conservatori Liceu, dando testimonio de que CONSERVATORI LICEU ES FILANTROPÍA.


CONSERVATORI LICEU ES INICIATIVA
El Conservatori Liceu no sólo es responsable de la construcción del edificio de las Ramblas que debía acoger las cátedras y un Teatro para financiarlas: antes de crear el Gran Teatro del Liceo, la institución había creado el desaparecido Teatro de Montesión. Esta inquietud por crear nuevos espacios para la Música y la enseñanza se extiende hasta la actualidad, cuando el Centro disfruta de las excelentes instalaciones de la calle Nou de la Rambla, con un auditorio que es considerado de los mejores de su tipo en la ciudad.
CONSERVATORI LICEU ES INICIATIVA, una calidad demostrada con el propio nacimiento de la institución, con el entusiasmo de personas que pusieron sus esfuerzos al servicio de la Cultura sin esperar a que las instancias oficiales se interesaran por la Música. Durante toda su historia, la Fundació Conservatori Liceu ha ido ampliando sus instalaciones y recursos para poder estar a la altura de su compromiso con la sociedad y con la educación musical.
La actual sede de la Fundación Conservatori Liceu, y del Centro Superior, está ubicada muy cerca de la sede histórica, en la calle Nou de la Rambla, en pleno centro de Barcelona, entre las Ramblas y el Paral·lel. Inaugurado en 2009, el magnífico edificio fue diseñado y concebido teniendo en cuenta las necesidades de espacios y requerimientos ambientales y acústicos para desarrollar de la forma más efectiva y rica unas enseñanzas musicales profesionalizadoras.
Las instalaciones cuentan con una superficie de 10.000 m2 distribuida en 8 plantas. Los 5 pisos superiores están destinadas a las enseñanzas musicales Superiores y de Máster, y disponen de 90 aulas para el estudio, todas ellas perfectamente insonorizadas y adaptadas acústicamente según cada especialidad e instrumento.
El nuevo Auditorio del Conservatori Liceu, con capacidad para 400 espectadores, está preparado de forma óptima para conciertos de cámara, sinfónicos y de jazz y música moderna, y también para representaciones teatrales y operísticas. Su acústica ha sido alabada unánimemente y hace de esta sala una de las mejores de su tipo con que cuenta la ciudad de Barcelona.
El Conservatori Liceu ha contribuido de forma muy significativa a formar el paisaje cultural de Barcelona, creando en momentos decisivos espacios para la práctica musical que han sido y son parte esencial de los equipamientos culturales de Cataluña. Las instalaciones iniciales de la institución en el terreno del antiguo Convento de Montesión no sólo incluían las cátedras, sino también el Teatro de Montesión, con capacidad para 600 espectadores, y donde se representaron entre 1837 y 1845 diversas óperas de Bellini, Rossini o Donizetti, con estudiantes del Centro como intérpretes.
La Real Orden de 2 de abril de 1844 concedió al Conservatori Liceu la permuta del Convento de Montesión por el antiguo Convento de los Trinitarios situado en las Ramblas de Barcelona, «mientras duran los objetos de utilidad pública que en la primitiva concesión al referido Liceo se tuvieron presentes», es decir, mientras se siguiera ofreciendo la educación pública y gratuita. La construcción del nuevo edificio debía realizar «todas las obras que sean convenientes para que en este local haya no sólo las salas para cátedras juntas y todas las dependencias del establecimiento, sino también un teatro». El 4 de abril de 1847 se inaugura el Gran Teatro del Liceo, con la interpretación, entre otras obras, de Il Regio Imene, cantata escrita expresamente para la ocasión por el Director del Conservatori Liceu, Mariano Obiols, que fue también el primer Director musical del Teatro.
Tal y como afirmaba en un memorando el socio Joaquín de Gispert, encargado de las labores de construcción del nuevo edificio: «Por consiguiente van a quedar a mí entender cumplidos los objetos que se propuso esta sociedad. Por una parte se han extinguido las acciones antiguas o sea la deuda del Liceo, por otra parte tendrá éste un local para cátedras y dependencias, por otra profesores de música costeados por la empresa de funciones, y por otra una renta anual para las demás cátedras y atenciones; y por ultimo pertenece al Liceo la propiedad del Teatro, con todo lo que obtendrá un nombre que no será fácil de desaparezca».
A partir de 1854 el Conservatorio y el Teatro empezaron a funcionar por separado. Ese año nació la Sociedad de Propietarios, encargada de la gestión del Teatro. La Sociedad del Liceo siguió gestionando las cátedras, y la Sociedad de Accionistas se comprometió a colaborar en el mantenimiento de éstas con una aportación de «30.000 duros en monedas de oro y plata».
A principios del Siglo XXI, los cambios radicales en la legislación educativa y las nuevas e imperiosas exigencias de una enseñanza musical de calidad en nuestro tiempo hicieron surgir la necesidad de construir nuevas instalaciones adecuadas para los nuevos retos.
En un momento histórico como el actual, en que es más necesario que nunca ser muy activos para dar respuesta a lo que la sociedad pide de la Música, CONSERVATORI LICEU ES INICIATIVA.


CONSERVATORI LICEU ES CULTURA
El Conservatori Liceu no sólo ha dedicado sus esfuerzos a la enseñanza y la formación de grandes músicos, sino que también ha querido contribuir siempre a la vida cultural del país, buscando permanentemente oportunidades para que los estudiantes puedan actuar y compartir su arte con el público, adquiriendo experiencia profesional. Los espacios que el Conservatori Liceu ha ido creando a lo largo de su historia forman parte esencial de los escenarios musicales de Barcelona.
CONSERVATORI LICEU ES CULTURA, como ponen de manifiesto los numerosos convenios que el Centro ha firmado con entidades culturales y musicales para que los estudiantes puedan actuar ante públicos muy diversos, teniendo así la opción de vivir con autenticidad la Cultura de su tiempo. En el último año se han ofrecido en el Auditorio del Conservatori Liceu un total de 126 conciertos y masterclasses en los diversos ciclos que organiza la institución. Entre ellos, cabe destacar el Ciclo Liceu Jove donde los protagonistas son las diversas formaciones y producciones artísticas de los estudiantes del Centro. Y hay que hacer especial mención a los 156 conciertos de graduación que se programaron la última temporada.
El programa Liceu Escenaris Pro: De las aulas a los escenarios, junto con la programación del Auditorio del Conservatori Liceu, permite hacer visible la actividad académica y artística del Centro. Durante el último año 448 alumnos han participado en más de 176 actos y conciertos, en 53 espacios culturales distintos.
Por otra parte, el Ciclo Liceu Familiar, o Vespres al Teatrino (en la sede histórica del Conservatori en las Ramblas de Barcelona) ha permitido organizar casi un centenar de conciertos de alumnos y profesores del Centro Profesional y las Escuelas de Música.
Un objetivo esencial de toda esta actividad es que los estudiantes se hagan conscientes de las implicaciones de su actividad artística, adquiriendo los valores y capacidades de crear con su música espacios de transformación social. Los diferentes conciertos que ofrecen nuestros alumnos en actos de las Fundaciones Arrels o Nexe, o las acciones encaminadas a visibilizar y apoyar el papel de las Mujeres en la Música, contribuyen a conseguirlo.
Entre estos espacios destaca especialmente el Auditori Conservatori Liceu, una de las mejores salas de su tipo en Barcelona, y donde no sólo se puede escuchar la música que hacen los estudiantes del Centro, sino que ha sido sede de numerosos festivales y eventos culturales: además de los Ciclos de Conciertos del Centro, agrupados en Liceu Jazz, Liceu Cambra, Liceu Jove o Liceu Familiar, el Auditorio Conservatori Liceu acoge regularmente los conciertos del Festival de Jazz de Barcelona y otros promotores externos, y podido vivir congresos, conferencias, cine e incluso teatro Noh japonés.
Cuando se creó el Conservatorio, la entidad tomó la denominación de Liceu, un nombre genérico que hace referencia a educación, y que hoy es compartido con otras muchas entidades. Seguramente en ese momento no se podía prever la relevancia que la marca ha alcanzado en estos 185 años de historia. Liceu es hoy una marca reconocida, tanto por el Conservatorio como por el Teatro que llevan este nombre.
Los orígenes del Liceo Filarmónico Dramático van unidos a la convicción de que en el ámbito de la música tanto los centros académicos como los teatros y auditorios son parte fundamental del desarrollo de una sociedad. Por tanto, siempre se procuró que los estudiantes tuvieran oportunidades de participar en producciones musicales ante el público.
Cuando, 10 años después de la creación del Liceu, surgió la necesidad de unas nuevas instalaciones, se pensó de inmediato en realizar «todas las obras que sean convenientes para que en ese local haya no sólo las salas para cátedras juntas y todas las dependencias del establecimiento, sino también un teatro». El nuevo Teatro del Liceo debía servir para la financiación de las enseñanzas, pero también para dar salida al talento de los estudiantes, ya que la institución nunca entendió la educación musical como una finalidad en sí misma, sino que su resultado final debía estar conectado directamente con el entorno cultural.
Esto quedó patente en 1873 cuando la institución fue premiada en la Exposición Universal de Viena con la medalla de oro, bajo el lema «Cultura y Educación». Si bien la actividad que define el Conservatorio es la educación, ésta no tiene sentido si no se enfoca hacia la realidad del mundo cultural en el que deberá desarrollarse la carrera de los futuros profesionales de la Música.
Esta necesidad de que los estudiantes del Conservatori Liceu acaben sus estudios con una amplia experiencia de carácter profesional fue también decisiva en la concepción del nuevo edificio de la calle Nou de la Rambla: estas nuevas instalaciones cuentan con un total de hasta cinco espacios de concierto para las actuaciones de los estudiantes como solistas y en conjuntos de formatos muy diversos, que pueden incluir desde conjuntos jazzísticos hasta las representaciones operísticas.
El Conservatori Liceu quiere estar siempre presente en su espacio natural, que es la Cultura de la ciudad y del país, ofreciendo la música de sus alumnos y graduados, y también sus espacios, para contribuir activamente al enriquecimiento cultural del su entorno. Hay que decir por tanto que CONSERVATORI LICEU ES CULTURA.



