Promover la práctica musical de niños, niñas y jóvenes
desde los programas de primer contacto con la música hasta la preparación para las enseñanzas superiores. Estudiar música de forma organizada incide positivamente en los procesos cognitivos como la planificación, la atención, la memoria y la autodisciplina, impactando directamente en la mejora de las matemáticas, el lenguaje y las habilidades espaciales.
La educación en valores
como la voluntad de superación, la cultura del esfuerzo, la constancia, la autoconfianza, el trabajo en equipo y la creación de vínculos culturales y emocionales entre las personas. De este modo el fomento de la música contribuye al progreso humano, ético y social de la sociedad.
Detectar y potenciar el talento
promoviendo la práctica musical con un programa pedagógico que posibilita continuar los estudios musicales en etapas posteriores. Los grandes músicos y músicas pueden venir de los lugares más diversos y es fundamental desvelar la pasión por la música y potenciar el talento del alumnado.
La autonomía musical
del alumnado para la práctica de la música individual y en conjuntos. Tanto por los músicos amateurs, como por los que querrán proseguir en los estudios superiores de música, a través de un plan de estudios adaptable que permite avanzar a velocidades diferentes, según la motivación, la dedicación y el talento de cada alumno/a.
La formación práctica
en la cual el instrumento y las asignaturas de conjunto son el eje principal de trabajo. En el decurso de los estudios el alumnado conocerá un repertorio amplio y variado, profundizándolo en cada uno de los estilos musicales.
La motivación
basada en la adquisición progresiva de competencias, en la satisfacción del logro de objetivos, en el desarrollo de la iniciativa personal y en el placer de la práctica artística.
La transversalidad
entre las materias instrumentales y las teóricas, para dotar al alumnado de las capacidades de comprensión, análisis y conocimiento del texto y estilos musicales necesarios para su trabajo instrumental profundizado y cualitativo.
La programación de actividades
constante durante el curso, donde el alumnado del centro participa regularmente en conciertos como solistas, en grupos de cámara o con los conjuntos instrumentales y vocales del centro. Las enseñanzas se complementan con talleres monográficos, clases magistrales, encuentros e intercambios.
El seguimiento personalizado
a través de un tutor/a, el profesor o profesora de instrumento, quién coordinado con el resto de profesorado, velará constantemente por el buen rendimiento del alumno/a y su plan de estudios, para conducirlo en su formación en función de sus intereses y aptitudes.
La colaboración con el Centro Superior de Música del Liceu
a nivel de continuidad curricular para garantizar un paso progresivo de un centro al otro; a nivel de actividades compartidas, con la programación habitual de clases magistrales de su profesorado en nuestro centro y en la utilización del Auditorio y de las infraestructuras del centro superior para nuestros conciertos y actividades.
