El pasado sábado 7 de septiembre, el grupo Drop Collective, integrado por alumnos del Centro Superior de Música Liceu, actuaron en el acto solidario organizado por la Fundación El Somni dels Nens, que se celebró a la población de Vilajoan.
Con este concierto continúa también un año más la colaboración de la Fundación Conservatori Liceu con la Fundación El Somni dels Nens, que en sus últimas ediciones de la fiesta Mayor de Vilajoan ha permitido a muchos estudiantes del centro acceder a la práctica concertística profesional a través de su programación musical. Se trata de una gran oportunidad para los grupos surgidos a las aulas del centro, que podan así mostrar al público su talento, uno de los pilares de la Fundación Conservatori Liceu. Este año el concierto solidario fue posible gracias al apoyo de la Fundación Abertis.
Drop Collective, un grupo que ya acumula una larga y exitosa experiencia, es un proyecto que explora la fusión de la música jamaicana con el Jazz. La banda está formada por 10 músicos de todo Cataluña, Aragón y País Vasco que han gestado y formado el grupo durante sus estudios de música a la Fundación Conservatori Liceu, que también es la sede donde realizan habitualmente sus ensayos.
Su repertorio está compuesto de arreglos originales de temas clásicos pasados por el filtro del ska y el reggae, a través de una mezcla que explota todos los recursos de sus instrumentos y que ofrece como resultado una sólida base rítmica y una potente sección de vientos. “STORMIN” (La Panchita Records, 2018) es el primer disco de la formación con las colaboraciones de Dr. Ring Ding, Gorka Benítez y Chalart58. El grupo ofreció una magnífica actuación en directo que hizo vibrar a todos los asistentes.
La Fundación El Somni dels Nens tiene como misión hacer realidad los sueños de niños y niñas afectados de cáncer u otras dolencias crónicas o graves, con el fin de aportar una dosis de ilusión, que les ayude a mantener una actitud positiva durante el tratamiento.
Sin duda una gran noche de música y solidaridad donde una vez más queda patente el poder transformador de la música y la importancia de que alumnos del centro participen en actos que van más allá, durante su formación y de este modo no solo lograr su excelencia como intérpretes, sino también como personas.
