La Fundación Conservatori Liceu quiere expresar el profundo dolor de todos los que forman su comunidad educativa y artística por la pérdida de la extraordinaria e incomparable Montserrat Caballé. Muy poco se puede añadir a lo que todos los que aman la Música y la Ópera ya saben muy bien: que se trata de una figura única y de la más alta categoría histórica y que estará para siempre junto a los más grandes nombres de la lírica internacional por sus maravillosas interpretaciones y grabaciones de las grandes óperas de Rossini, Bellini, Donizetti, Strauss y tantos otros.
El Conservatori Liceu tiene el orgullo de haber acogido en sus clases a la joven Montserrat Caballé, que se formó y graduó bajo la maestría de la gran maestra Eugenia Kemeny Kirschner. Y, como es bien sabido, su talento fuera de lo común hizo que, ante su falta de recursos, Pere Vallribera, director del Centro, lograra que la familia Bertrand financiara sus estudios.
Los estudiantes del Conservatori Liceu han tenido desde entonces el orgullo y la responsabilidad de formarse en las aulas y el auditorio donde Montserrat Caballé había aprendido su inigualable oficio de cantante y donde había actuado en público por primera vez.
En 2004, cuando se cumplieron 50 años del examen final de Montserrat Caballé en el Teatrino del edificio de Ramblas, la Fundación Conservatori Liceu tuvo el honor de otorgar por primera vez su Medalla de Oro a esta intérprete irrepetible.
Nos unimos al dolor de su familia y al de los millones de amantes de la Música de todo el mundo que la admiraban y adoraban. Que descanse en paz tras una carrera brillantísima que nos deja el consuelo de las múltiples grabaciones de su voz inolvidable.
