Para los menores de 3 años que no ocupen asiento, será necesario recoger la entrada a precio 0€ que será facilitada en el punto de acceso el mismo día de la función. A partir de los 3 años será necesario comprar entrada.
Se recomienda que los menores estén en palcos o localidades de pasillo lateral de platea por si es necesario que salgan de la sala.
Así mismo también se recomienda no ir a pisos altos con menores, especialmente en las primeras filas.
PROGRAMA:
Coros de las escuelas Escola Pia Sarrià-Calassanç, Col·legi Padre Damián, Escola Balmes de Mataró, Escola Sant Josep Oriol, Escola Sant Gervasi Cooperativa, Àgora Sant Cugat International School, La Miranda Global School, EM Victòria Geli, EM Núria Castells, Centre de Música de Reus, Cor Jove Liceu Ciutat de Mataró y EM Liceu Urquinaona
Solistas:
Sam, Pau Teixidó
Juliet, Maria Patak
Gay, Júlia Vinyas
Sophie, Júlia Valdivieso
Jonny, Rosa Coma
Hughie, Candela Vila
Tina, Martina Homedes
Rowan, Alba Valdivieso
Miss Baggott, Txell Sánchez
Clem / Albred, Dimitri Petrov
Black Bob / Tom, Vicenç Herrero
Abril De Miguel y Eva Giménez – violines, Aurora Garriga – viola, Berta Olivé – violonchelo, Maria Solé y Núria Sans – piano a 4 manos, Jorge Bosch – percusión
Ricard Oliver, dirección musical
Juanjo Marín, dirección de escena
Olga Claret, repertorista
Cristina Segura, preparación vocal
Ana Pérez, asesoramiento de movimento
Carles Borràs, coordinador técnico
Andreu Banús, regidor
THE LITTLE SWEEP (LET’S MAKE AN OPERA) by Benjamin Britten. Libretto by Eric Crozier
Catalonian translation by Odile Arqué Gibernau.
Boosey and Hawkes Music Publishers Ltd. of London
Editores y Propietarios.
Sam es un niño pobre que debe trabajar para unos malvados deshollinadores para ayudar a su familia. Un día queda atrapado en la chimenea y sus gritos alertan a los niños de la casa, que le ayudarán a liberarse y a huir en busca de un futuro mejor. Ambientada en la Inglaterra victoriana, ésta es una ópera sobre la crueldad, la ingenuidad y la esperanza, con un toque de humor y la música cautivadora y colorista de Benjamin Britten.
La idea de representar una ópera de Benjamin Britten nace por su profundo interés en componer música expresamente para niños; el inglés confiaba en el potencial de los niños para convertirse en los músicos del futuro. En efecto, las obras de Britten para niños se caracterizan por el doble deseo de retar a los jóvenes y desarrollar sus habilidades, mientras disfrutan de la experiencia de hacer música juntos. Concretamente, la ópera El pequeño deshollinador está inspirada en dos poemas de W. Blake, ambos titulados The chimney sweeper. Los deshollinadores eran normalmente huérfanos o procedían de familias muy pobres. Por eso, el hecho de que la obra tenga como destinatario al público infantil y gire en torno a una temática social, como es la explotación infantil, la impregna de un carácter eminentemente didáctico. Es este objetivo pedagógico el que propicia que los personajes se articulen como arquetipos de las distintas posiciones que podemos tomar, como ciudadanos, respecto a las injusticias sociales. Para concluir, la ópera requiere que el público participe en varias canciones y, sin duda alguna, esta implicación de los adultos en el espectáculo representa los valores de colaboración, solidaridad y cohesión que promueve la Fundación Conservatori Liceu con la educación musical. Después de todo, la música ha sido y será un instrumento para el progreso hacia una sociedad más abierta y cohesionada.
De la misma manera que la música para niños de Britten, la Fundación Conservatori Liceu, desde la Red de Escuelas de Música Liceu y el Centro Profesional, impulsa el talento de niños, adolescentes, jóvenes y adultos con el doble objetivo de dar la mejor preparación a quienes quieran continuar sus estudios para convertirse en músicos profesionales, y el de extender la práctica musical amateur para contribuir a la cultura en la sociedad y la formación de nuevos públicos. Además, la posición que mantiene la Fundación Conservatori Liceu frente a las injusticias es la de trabajar incansablemente, desde sus orígenes, para que nadie deba quedarse sin educación por falta de recursos.
“Aprender es cómo remar a contracorriente: cuando se deja de hacer, se vuelve atrás” – B. Britten
