La viola del Quartet Hagen
En un mundo ya de por sí lleno de sutilezas sonoras y alta exigencia musical cómo es el del cuarteto de cuerda, el papel de la viola encarna como ningún otro la esencia de este paradigma y aporta su color inimitable, a la vez que su rol de voz intermedia de difícil afinación lo ponen al alcance sólo de los intérpretes más solventes. Este es, precisamente, el rol de Veronika Hagen en el cuarteto fundó con sus hermanos hace más de treinta años y que es considerado unánimemente uno de los mejores de nuestra época y un modelo en términos de calidad sonora, pluralidad estilística y respeto hacia las obras de los diferentes compositores y géneros que han abordado en su vastísimo repertorio concertistico y discográfico.
Después de sus dos visitas en años anteriores, ahora Veronika Hagen vuelve al Conservatori Liceu para ofrecer al público toda su maestría como líderes de la escena cambrística. Formada en el Mozarteum de Salzburgo y en Hannover, ganó el Concurso Internacional de Viola de Budapest el 1984 y, paralelamente a su actividad con el cuarteto que lleva su nombre (Premios ECHO, cuarenta grabaciones con Deutsche Grammophon y residencia al Konzerthaus de Viena incluidos), ha desarrollado una destacada carrera como solista, en la cual destacan las aclamadas grabaciones de las sonatas de Brahms (con el pianista Paul Gulda), la Sinfonía Concertando de Mozart (con la Camerata Salzburgo) o el estreno del nuevo Concierto para viola de Sofia Gubaidulina.
También forma parte de destacadas formaciones de cámara, desde tríos de cuerda o cuartetos con piano hasta septetos y octetos, y es miembro del Festival de Lucerna fundado por Claudio Abbado.
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