Uno de los grandes creadores de la ópera contemporània
Pocos creadores actuales han conseguido una exploración tan profunda y llena de matices de la voz humana, y de la relación de ésta con la sonoridad instrumental, como lo ha hecho el suizo Beat Furrer. Es por ello que, a pesar de su exitosa producción de obras orquestales o para ensembles, es unánimemente aplaudido por ser uno de los grandes creadores de la ópera contemporánea.
Viena ha sido su gran centro de operaciones desde que se trasladó en 1975 para estudiar con Otmar Suitner y Roman Haubenstock. Allí ha aparecido una cincuentena de veces como director en el Konzerthaus (convirtiéndose hace unos años en Miembro Honorario) y ha interpretado sesenta obras suyas. El mismo año que debutó, en 1985, fundó también el Klangofurm Wien y poco después recibió el primer encargo de la ópera de la ciudad para su primera gran obra lírica: Die Blinden.
A partir de aquí la sucesión de éxitos operísticos ha sido constante, con Narcissus y Begehren estrenadas en Graz en 1994 y 2001 respectivamente, invocation en Zürich en 2003, FAMA en Donaueschingen en 2005, Wüstenbuch en Basel en 2010 y La Bianca Notte en Hamburgo en 2015. Asimismo, fue compositor residente del Festival de Lucerna y fundó “impulso”, el Ensemble Internacional y Academia de Compositores de Música Contemporánea, junto con el violinista Ernst Kovacic.
Su trayectoria ha sido ampliamente reconocida con galardones como el Premio de Música de la Ciudad de Viena, el Großer Österreichischer Staatspreis, el ingreso en la Akademie der Künste de Berlín o el León de Oro en la Bienal de Venecia de 2006.
En la Fundación Conservatori Liceu podremos descubrir los secretos de este compositor célebre por su inquietud y búsqueda constante de nuevas sonoridades. Como él afirma: “en cada pieza quiero crear nuevamente el material y la interrelación de los intervalos. Componer no me interesaría si tuviera la impresión de que estoy reproduciendo conceptos desgastados en lugar de dar un paso adelante en una nueva dirección. Por supuesto, algunas obras se pueden relacionar de una manera reconocible en el hecho de orbitar alrededor de una misma idea, pero esta idea siempre debe aparecer bajo una luz completamente nueva”.
Con el mecenazgo de:



